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El DNI digital que se usará en las elecciones no cumple con los requisitos de identificación de la Unión Europea.
La aplicación MiDNI, autorizada para identificarse en las elecciones del 29-N, carece de certificación europea y no permite autenticación transfronteriza. La decisión se confirmó en noviembre de 2026.
Debate de actualidad del 6 de noviembre de 2026
Argumentos a favor
- Un sistema de identificación para votar debe cumplir normas comunes y verificables, y si una herramienta no está certificada a escala europea, resulta difícil garantizar que sea tan fiable como las que sí lo están.
- La falta de autenticación transfronteriza limita la interoperabilidad: un documento de identidad útil en la Unión debería poder comprobarse en cualquier Estado miembro, y no solo dentro de las fronteras nacionales.
- La confianza ciudadana en los procesos electorales depende de que los mecanismos de identificación sean transparentes y reconocidos por instituciones independientes, y una certificación pendiente o ausente puede generar dudas innecesarias.
- Aceptar identificaciones que no siguen los estándares comunes puede sentar un precedente que, con el tiempo, debilite la armonización europea en materia de identidad digital y seguridad.
Argumentos en contra
- Un Estado puede regular sus propios medios de identificación para sus procesos internos, siempre que cumplan la normativa nacional y garanticen la identidad de cada votante, sin que ello implique incumplir el Derecho europeo.
- La identificación en unas elecciones nacionales tiene una finalidad distinta a la identificación transfronteriza; exigir el mismo estándar en ambos casos puede ser una confusión de objetivos.
- Los procesos de certificación son graduales y técnicos; que una herramienta esté en fase de adaptación no significa que sea insegura ni que deba descartarse de forma inmediata.
- Si cada requisito europeo se aplicara de forma estricta e inmediata a cualquier mecanismo nacional, se frenaría la innovación y la digitalización de los servicios públicos, que también buscan facilitar el acceso a los ciudadanos.
Para pensarlo
¿Debe prevalecer la armonización europea de los sistemas de identificación incluso en procesos electorales nacionales, o cada Estado debe poder decidir cómo acreditar a sus votantes siempre que garantice la seguridad?